Límites que cuidan. Aprende a gestionar tus emociones en tiempos de fiestas.

Las reuniones familiares y las fiestas no solo reúnen a las familias, también reúne emociones. Ilusión, tristeza, irritabilidad, enfado, alegría y cansancio pueden aparecer todas a la vez.

El problema es el que no sabemos qué hacer con ellas cuando estamos rodeados de personas que nos conocen desde siempre y, a veces, nos sentimos desbordados por esas emociones. Más si esas emociones están relacionadas con los seres queridos (mama, papa, hermanos y hermanas, primas y primos etc.) debido a hechos que han pasado y no se han hablado entonces las reuniones y festivos pueden llegar a ser bastante pesados. Entonces ¿Qué hacemos? ¿Cuál es la solución?
Poner límites cuando hay encuentros familiares empieza por escuchar lo que sentimos. Los límites nos cuidan y cuando los ponemos en práctica cuidamos a nuestros seres queridos.


Terapia familiar. Ana Barb. Terapeuta Gestalt Barcelona.

Las emociones como señales y no como enemigas

Cada emoción cumple una función:
• La incomodidad señala que algo no encaja.
• El enfado aparece cuando se cruza un límite.
• La tristeza puede indicar pérdidas, ausencias o duelos.
• El cansancio emocional habla de sobre exigencia.

En lugar de forzarnos a “estar bien”, podemos preguntarnos: ¿Qué me está diciendo esta emoción que necesito ahora?

Emociones frecuentes en los encuentros familiares (y qué hacer con ellas)

1Culpa

Aparece al decir “no”, al irnos antes o al no cumplir expectativas familiares.

👉 Qué ayuda: recordar que cuidarte no es dañar a otros. La culpa no siempre indica que estás actuando mal, muchas veces indica que estás cambiando.

2- Enfado contenido

Se acumula cuando callamos comentarios o actitudes que nos molestan.

👉 Qué ayuda: poner límites pequeños y a tiempo. El enfado expresado con calma protege la relación más que el silencio prolongado.

3- Tristeza

Por personas que ya no están, relaciones que no son como nos gustaría u otros hechos del pasado.

👉 Qué ayuda: permitirla sin compararte ni minimizarla. No todos los festivos tienen que ser felices para ser válidos.

4- Ansiedad

Antes o durante los encuentros familiares.
👉 Qué ayuda: pausas conscientes, respiración lenta, salir a tomar aire o reducir el tiempo de exposición.
Poner límites no es discutir, es nombrar lo que sientes y lo que necesitas.
• “Este comentario me incomoda, prefiero cambiar de tema.”
• “Ahora necesito un rato a solas.”
• “No me siento con energía para quedarme más tiempo.”
• “Entiendo tu opinión, pero no quiero hablar de esto hoy.”

No hace falta que la otra persona lo entienda para que el límite sea válido.


Antes de la reunión: prepárate emocionalmente


• Decide cuánto tiempo quieres estar.
• Identifica temas sensibles.
• Piensa frases breves que te ayuden a protegerte.
• Ajusta expectativas: la familia no cambia sólo porque hay está reunión.


Después del encuentro: regula, no te castigues


Es normal acabar con emociones revueltas. En lugar de juzgarte:
• Descansa.
• Escribe lo que sentiste.
• Habla con alguien de confianza.
• Reconoce lo que sí hiciste bien.


Un encuentro familiar emocionalmente más honesto.


La verdadera armonía no viene de aguantar, sino de escucharte y respetarte. Poner límites en cuando hay encuentros familiares es una forma de madurez emocional: te permite estar presente sin perderte a ti.
Quizá no puedas cambiar a tu familia, pero sí puedes cambiar la forma en que te cuidas dentro de ella.

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